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Tipos de queso: Las principales variedades que existen

Los distintos tipos de queso no dejan de ser una garantía de éxito a la hora de organizar cualquier tipo de comida. Aparte de ser un alimento sano, que aporta calcio y vitaminas, no hay mejor opción que vestir tu mesa con un plato de queso y compartirlo con todos tus amigos y familiares.

Variedades de queso

Analizamos a continuación las distintas variedades y cómo pueden ser usadas fácilmente para completar tus recetas favoritas o para degustarlas como más te guste.

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Cheddar

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Es el clásico queso inglés de color naranja, pero es mucho más de lo que parece. Las opciones menos curadas son idóneas para combinar con hamburguesas y para usar en bocadillos. Un buen cheddar curado es una delicia que puedes probar con vinos como el Rioja o el Oporto para rozar el cielo.

Gouda

Este queso holandés se caracteriza por su cremosidad y por un sabor tan suave como idóneo para todo tipo de paladares. Es perfecto para degustar en daditos y para tomarlo en cualquier momento.


Queso azul

Suele ser denominado así por su color, pero hay diversas denominaciones de origen que aportan su especial pincelada a cada modalidad. Si no te gustan las sensaciones fuertes apuesta por las versiones escandinavas. Si lo tuyo es disfrutar con el queso, roquefort y cabrales te ofrecen dos opciones imprescindibles. Una curiosidad, toma este queso cuando tengas gripe y sorpréndete con su efectividad para curarte con mayor rapidez.


Mozarella

La original es de leche de búfala y se sirve en bolas de diversos tamaños. También se usa rallada si así lo deseas. Su color es blanco y es cremoso convirtiéndose en idóneo para ensaladas, pizzas y recetas similares. Acepta muy bien las especias por lo que bien puedes convertir cada bocado en un placer único.

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Provolone

Se suele servir en rodajas con un grosor cercano a los cinco o diez centímetros. En Europa se sirve a la plancha aderezado con orégano. En Estados Unidos se usa en loncha para bocadillos calientes. Escojas la opción que escojas, triunfarás gracias a su untuosidad y a un sabor tan personal como irrepetible.

Queso de cabra

Es, sin duda, una de las joyas de la corona para los amantes del queso. Destaca por sus variedades. Podríamos citarlas todas, pero nos quedamos con las dos siguientes:

  • El queso Majorero. Absolutamente incontestable. La denominación de origen se creó en 1996 y desde entonces no ha tardado en ganar galardones de todo tipo en las ferias internacionales del queso. Se aconseja tomarlo como aperitivo y dejarse llevar por tu paladar. Impresionante.
  •  El queso de cabra de raza Payoya. Originario de la sierra de Cádiz, se caracteriza tanto por la dieta de las cabras como porque estos animales tienen que andar kilómetros y kilómetros para encontrar su sustento. Además, las variedades de este queso son magníficas. Lo puedes encontrar emborrado en aceite, en manteca, en romero, en orégano y, el mejor para los que adoran el queso, en pimentón. Tomarlo con picos de Jerez y con una copa de Fino puede ser una experiencia mística.


Manchego

El rey de los quesos españoles. Estamos tan acostumbrados a él que parece que no valoramos del todo su calidad. A destacar, los más curados por su regusto nasal y por su textura. Todo sea por pasear por La Mancha a través de este excelente alimento.

Emmental

Uno de los quesos suizos más característicos. Sus clásicos agujeros lo convierten en un alimento distinto. Es blando, cremoso y perfecto para tomarlo caliente sobre una tostada.

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Brie

Francés, de gran potencia, con una corteza comestible muy característica y con un intenso sabor que ayuda a degustarlo con tostaditas o en bocadillos. Marida muy bien con vino tinto y puede convertirse en un aperitivo magnífico.

Camembert

Original de Normandía, se elabora con leche de vaca y se caracteriza por un sabor de especial intensidad con un regusto nasal de enorme potencia. Es de enorme utilidad para salsas y para tomar como aperitivo.

Parmesano

Es importante recordar que también existen distintos tipos de este queso. El reggiano es excelente para rallar en el mismo momento en el que se sirve el plato de pasta. No te limites a este formato, intenta también tomarlo en dados con vinos tintos. Mágico.

Queso fresco

Idóneo para los más pequeños y para los que no son demasiado amantes del queso. Acepta todo tipo de aderezos.

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Queso crema

En el mercado lo hay de diversos sabores, por lo que resulta muy adecuado para jugar con las distintas modalidades y es una buena base para crear una gran experiencia gastronómica.

Mascarpone

​Es mucho más que el queso usado para hacer tiramisú. Al ser untuoso -gracias a estar elaborado con nata, crema y ácido cítrico- es posible usarlo como base para añadirle todo tipo de aderezos. Tomarlo como postre con un poco de Oporto o con un Pedro Ximénez es muy recomendable.

 

¿Cuál de estos tipos de queso es tu favorito? Cualquiera de ellos resulta excepcional por su sabor y, además, para triunfar al organizar una comida.


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¿Qué platos pedir en verano? Advertencias y consejos

En numerosas publicaciones, reportajes, documentales o incluso en las noticias, se suele recomendar pedir platos de temporada que, además, suelen seguir diferentes estilos, como los guisos más comunes en invierno u otoño, pasando por preparaciones más sencillas como plancha o combinados con crudos en las estaciones más calurosas.

Esto tiene su base en que los productos tienen más posibilidades de ser más frescos, de mayor calidad y ser locales. Por otro lado, utilizan ingredientes que, al ser de la época, suelen ser más baratos. Todo esto tiene como consecuencia que los platos otorgan una experiencia gastronómica más exquisita. La naturaleza es sabia y nos ofrece los ingredientes que mejor combinan con cada época del año.

En Casa Emiliana sabemos lo importante que es mantener la calidad de los productos, por eso siempre adquirimos materias primas de kilómetro cero con las que elaboramos nuestra carta de verano.

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Así pues, ahora que el calor se agudiza, nos preguntamos ¿qué pedir en verano? Cuando vamos a restaurantes, bares o chiringuitos hay un buen número de platos de verano que parecen más apetecibles. Aquí os recomendaremos algunos de los platos que, si no estáis de vacaciones, os ayudarán a evadiros como si lo estuvierais.

 

Gazpacho/Salmorejo

El gazpacho y el salmorejo son un clásico del verano por muchas razones. Ambos son de origen andaluz, y el gazpacho es una sopa fría que se puede tomar, tanto con cuchara como en un simple vaso, y con diferentes tipos de acompañamiento. El salmorejo es similar, aunque lleva pan para hacerlo más espeso y suele verse más para tomar en cuchara con, por ejemplo, huevo cocido y jamón serrano picados, como acompañamientos más clásicos.

Estos platos se toman fríos, son muy hidratantes y se preparan con sencillez, combinando y triturando diferentes ingredientes crudos. Además de ser muy sano y estar cargado de vitaminas, destaca una propiedad que no es tan conocida, y es que los dos están cargados de carotenos que activan la melanina de la piel y ayudan a prolongar el bronceado.​

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Salpicón de marisco

El salpicón de marisco es una receta típica mediterránea. Lo mejor de este plato es que combina ingredientes fáciles de preparar y muy refrescantes que lo convierten en el plato ideal del verano: verdura fresca, marisco, pescado, vinagreta… Combinando alimentos crudos con otros apenas tratados.

Es, sin duda, una  opción muy sana y que nuestros cuerpos agradecerán tanto de día como de noche. Acompañado de un buen vino puede convertirse en el alimento estrella, porque, además, apenas tiene calorías.

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Ensaladilla rusa

otro de los clásicos fundamentales de nuestros veranos es la ensaladilla rusa. Esta receta fresquita, suele variar en ingredientes según la zona, aunque el común en todas sus versiones es la patata, la mahonesa y el atún. Se trata de un plato que puedes encontrar en cualquier restaurante y siempre es mejor tomarlo en frío.

Durante un tiempo tuvo mala prensa por la salmonelosis que podía provocar la mahonesa, sin embargo a día de hoy los establecimientos están obligados a utilizar mahonesa sin huevo, por lo que este problema ha quedado resuelto.

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Foto de RTVE.es

Mejillones, gambas, berberechos…

Mejillones, berberechos o navajas, son algunos de los mariscos preferidos para el verano por un buen número de motivos. Son fáciles de preparar, muy sanos, con un intenso sabor y se pueden tomar tanto calientes como fríos. En este último caso nuestra recomendación es la de un ligera aliño de limón y, en el caso de las gambas, un puñado de sal gorda.

Todo este tipo de marisco cobra especial protagonismo durante el verano, cuando todos nos sentimos más predispuestos a consumir lo que el mar nos ofrece. Y lo mismo ocurre con los pescados, ya sea a la brasa, a la plancha, cocidos, guisados o al horno, son un clásico de las noches de verano, especialmente en las zonas de costa.

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Helados

Por último, no podíamos dejar de mencionar a uno de los platos verano favoritos por todos: el helado. Y es que, quien no prefiere olvidarse de al dieta por unos días y disfrutar de una buena compañía, dando un paseo con un cono de helado en la mano.

Hay muchos sabores que pueden mezclarse, pero entre los más refrescantes se encuentra la menta con virutas de chocolate, el de limón o mandarina.

Otros sabores muy demandados y que se pueden encontrar en las heladerías es el de mojito, pomelo y leche merengada.

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Bebidas

En verano las bebidas nos ayudan a estar hidratados, pero no todas son las más recomendables. Así, por ejemplo, las clásicas bebidas con burbujas y azucaradas es mejor desterrarlas y sustituirlas por zumos y batidos con frutas de verano, que, además de ser más saludables, pueden sustituir también al postre.

La horchata de chufa o de almendras, así como la cerveza, son otros de los refrescos más apetecibles en verano.

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¿Qué no pido en verano?

Si bien cada persona es un mundo con diferentes gustos, desde aquí recomendamos no abusar de las comidas muy calóricas, de los guisos y estofados calientes o de las que nos hinchen demasiado. Especialmente si hay que conducir después.

También es importante intentar evitar las frituras (aunque es  cierto que al pescadito frito es difícil resistirse), y hay que tener cuidado con la ingesta de alcohol.


En los restaurantes

Recordad que, a la hora de elegir en la carta, todo debe ser de calidad y fresco; si es necesario preguntad. Si algún producto es especialmente barato, como algún marisco, tal vez sea aconsejable preguntar al camarero su procedencia u optar por otro plato si la respuesta no resulta especialmente convincente.

Eso sí, tened en cuenta que los platos de temporada os pueden ayudar a decidir qué pedir en verano sabiendo que los productos, probablemente, sean de una mayor calidad y os ayudarán a sentiros más frescos.